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El nombre Mal de Ojo refleja el espíritu que caracteriza a este grupo. Surgieron hacen ya 10 años con la clara intención de divertir y divertirse y lo han conseguido con creces. Partiendo de la rumba, la rama más alegre del flamenco, abarcan hasta el son, el pasodoble o toda música latina que se preste a ser bailada.

Adrian Perez, el componente más veterano y carismático frontman del grupo, sabe lo que se dice y sobre todo, sabe cómo decirlo. La mayoría de las canciones de "Mestijaia", son historias breves, fotografías, mensajes de amor infiltrados por debajo de la puerta, sin mucha esperanza de recibir respuesta. Estos mensajes nos transportan al sur, traen brisas de otros mares, pero sin olvidar que son frutos con "euskal-labela", grabados en Hernialde y cantadas a veces en euskara.

La juguetona “Berriro ohera” abre este álbum con un trepidante ritmo y la temática que se repetirá a lo largo del disco en diferentes moldes: el amor, el desamor, los encuentros nocturnos,... Los tres siguientes temas “Berandu”, “8mm.” y “Horregatik” son como olas que juegan con emociones profundas y la libre tonadilla del piano intenta sacarnos la espinita de la que hablan las canciones. Canciones para quienes son capaces de bailar sin lloriquear, con la cabeza bien alta.

El pasodoble “Legorreta” nos lleva hasta la rumba “Lekeitio”, una de las sorpresas más agradables del disco. Y a partir de este tema se mira de otra manera este ramo de 15 flores que es "Mestijaia": es un viaje de dentro a fuera y de fuera a a dentro. Ojos de avellana” se introduce hasta lo más profundo, tanto que necesitas aferrarte a la vibrante guitarra para apaciguar el sufrimiento de kla espina que se te clava, impasible.

Las dos siguientes, “Zoramena” y “Gerria mugitzen”, son de estas canciones que se cantan con la camisa al hombro, en salones medio vacios, con el piano al fondo y el ritmo de las maracas acompañando el run-run del aire acondicionado. Los resultones estribillos y el desdén de “Muere la noche” y “Fuego” reflejan el lado más castizo de Mal de Ojo, con el pecho al aire y cada lunar en su sitio. “En recuerdo de tu amor” es el último mal de amor que nos curan con una dulce rumbita. Y para acabar, el cierre mestizo que da nombre al disco, "Mestijaia". Mestizaje, en este caso, de bertsolaris y rumberos. Ya sabemos que el roble no es palmera pero ahí está lo curioso, ha surgido una nueva amistad y Mestijaia es sólo una muestra.

Después de toda una década sacudiendo las raíces musicales, MDO sigue con la cabeza bien alta y lo demuestran esta "Mestijaia", fusionando mestizaje y alegría. Y no hay que olvidar que Mal de Ojo es un grupo de tablas o de tablao, que se ha curtido en contacto con el público, en plazas y garitos y que ahí es donde más a gusto se encuentran y donde piensan seguir mientras la sangre fluya por sus venas.