IGOR CUBILLO - Bilbao - 15/02/2007
Gaztelupeko Hotsak cuenta entre sus referencias con grabaciones de distinta índole, pero lo que realmente distingue a la discográfica guipuzcoana es su gusto por la música negra. Esa afición se concretó hace cuatro años con la constitución de Errabal, un activo subsello especializado en jazz, justifica la participación de sus gestores en la organización de festivales como el Debajazz y permite que lleguen al mercado discos como Steel the blues. Así se títula su último lanzamiento, el segundo álbum de Gaby Jogeix, guitarrista, cantante y compositor vizcaíno de ascendencia francesa y afincado actualmente en Madrid.
En los estudios Sonoland de esa ciudad grabó en directo Steel the blues, trabajo en que se aplica a la hora de asimilar influencias de géneros como el gospel y de tocar boogie, funk y distintas suertes de blues. Suena el estilo piedmont, houserockin' blues y blues tejano, y el repertorio le permite exhibir dominio de la técnica slide y la lap steel guitar.
El disco lo produjo Francisco Simón, quien se ha hecho un nombre en la escena blusera española al frente de Red House y animando con su guitarra programas televisivos como Caiga Quien Caiga. Nueve de los 13 temas llevan la firma de Jogeix, otro es una adaptación del tradicional Wade in the water y el sexteto también aborda versiones de Jimi Hendrix (Voodoo chile), de Louis Armstrong (Saint James Infirmary) y del clásico Stormy monday.
Jogeix descubrió la música negra escuchando los discos de gospel que su madre acostumbraba a escuchar en casa. No se conformó con la típica formación autodidacta asociada a la escucha reiterada de discos de Elmore James, B.B. King y Hound Dog Taylor, tres de los bluesmen a los que admira. Así, en 1999, estudió teatro y ambientación musical en Winchester (Inglaterra) y tres años después se trasladó a Bélgica, donde amplió nociones rítmicas junto a músicos africanos.
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