Disco así no abundan: el trío Arean -antes Iniezione- debuta tras ocho años de búsqueda y en vez de reproducir lo escuchado extrae de los instrumentos de siempre algo, si no nuevo, por lo menos distinto, suyo. Parten de la mínima expresión y van a lo esencial, sin adornos. Los tempos son lentos, y si hace falta se calla la batería, como en Nondik zatoz?, donde Borja estankona parece un cantautor muy especial. Goiz bat se impone con un riff solemne y sobrecogedor que ni Portishead. En los temas más dinámicos como Toulouseko margolaria, se nota una ascendencia harcore, y sus extensos desarrollos comparten concepto con la camada slow, aunque los crescendos no son de volumen sino de matiz : cambian de textura, de paisaje, Borja dice lo que tiene que decir sin alzar la voz y luego se calla, y deja hablar a la guitarra, al bajo, a la baterís. Al silencio.
Esteve Farrés
|