Facturan un jazz sesudo, de interpretación milimétrica pero sentida, de medios tiempos eléctricos, largos solos y claridad en el fraseo. “Hacemos la música que nos une, la que tenemos en común, para así, entre otras cosas, poder dialogar, comunicarnos y comunicar, que no es poco”, nos explica Hasier Oleaga, batería del cuarteto Sant Pau 44 Quartet. “El nombre lo adoptamos de la calle donde vivíamos, en Barcelona, Iosu Izaguirre (contrabajista), Koldo Uriarte (pianista) y yo. Allí acudimos para empaparnos del ambiente musical barcelonés y su mezcla de culturas. Para aprender”. Y lo cierto es que cogieron una buena base musical que luego aplicarían al regresar a su ciudad natal. “Todos nos conocíamos antes de ir a Barcelona; Vitoria es muy pequeña y, siendo músicos los cuatro… Comenzamos a quedar para estudiar juntos, empezando con los clásicos del jazz, hasta que Iosu, Koldo y yo decidimos ir a Barcelona para continuar con nuestros estudios mientras Raúl Romo, saxofonista, hacía lo propio en Boston. Desde entonces han pasado casi cuatro años y el tiempo nos ha ido juntando brindándonos la oportunidad de poder seguir haciendo música. Al cruzarnos en el camino con Zarra y con Ubane, padres de la familia de Gaztelupeko Hotsak, hemos podido grabar y publicar”.
Tal y como ha señalado Hasier, Raúl Romo cursó estudios en el Berklee College of Music, experiencia que enriquecería muy positivamente al resto del grupo. “En Boston el ritmo de vida es mayor. Me refiero a la actividad musical: hay muchísima gente, muchísimos músicos que conocer y con los que tocar, jams, bolos… todo el día estás ahí, en ello. En cambio, vuelves a casa y todo va más despacio, principalmente, quizás, porque hay menos músicos cerca con los que compartir la música”. El resultado de volver a juntarse los cuatro amigos que fueron a estudiar jazz fuera de Vitoria para encontrarse unos años después ha sido un disco debut de sonido compacto, muestrario de un abundante bagaje musical. “Personalmente”, continúa Hasier, “estamos satisfechos con lo que éramos cuando grabamos el disco, porque no es más que eso, una foto de un momento, de nuestro momento en común, y eso es bello”. Resta ahora verles una presentación en directo donde, además de las canciones del disco, de seguro interpretarán nuevas composiciones propias y alguna versión. “Incluimos algún standard que suele variar en función de diferentes factores. Entre ellos hemos llegado a interpretar ‘Pent up house’, ‘Autumn leaves’ o ‘Bye bye blackbird’”.
Kike Babas & Kike Turrón
|