Cuadernos de Jazz Nov/ Diciembre 2007.
Josetxo Goia-Aribe
Los Pendientes de la Reina.
Errabal
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A principios del siglo pasado, en sanfermines, una mujer se concentra en cómo oscilan los pendientes de una reina de cartón `piedra. Esta anécdota la transmitirá a sus hijos y así irá surcando varias generaciones. El disco continúa la cadena. Tal vez por eso la mayor parte de la música está hecha por mujeres. Una mujer canta poesía que rescata historias (Las golondrinas,
poema de Becquer a las trabajadoras muertas en la sierra de Abodi, u Oye Pello, escúchame).
Siguiendo a los rapsodas, el sonido baja al pueblo: lo dicho se transmite a través de una fusión entre la música tradicional de Navarra y del País vasco con el jazz quedando, bella y nostálgica, al servicio de lo contado. Otra línea es la fuerza de los detalles, que parte de esos pendientes y contagia arreglos, solos, matices, oraciones, palabras. La riqueza de lo minúsculo le da sentido al todo, lo justifica. Un buen disco, sin lugar a dudas.
M. Maggi
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