Cultura
Los Pendientes de la Reina es el quinto disco de Josetxo Goia-Aribe El compositor navarro ha puesto música a varios poemas en euskera y castellano
N. AZURMENDI/
Josetxo Goia-Aribe.
[USOZ]
EL DISCO
Título: Los Pendientes de la Reina/Emakume baten oroimena.
Autor: Josetxo Goia-Aribe (composición y saxo).
Grupo: Estitxu Pinatxo (voz); Sorkunde Idigoras (piano); Luisa María Brito (contrabajo).
Colaboradores: Guillermo McGill (percusión); Diana Campóo (castañuelas).
Discográfica: Errabal.
SAN SEBASTIÁN. DV. Los Pendientes de la Reina/Emakume baten oroimena, el quinto disco del saxofonista y compositor navarro Josetxo Goia-Aribe -y decimoséptimo editado por Errabal, sello soraluzearra especializado en jazz- parte de una pequeña anécdota, se nutre de la tradición y, de la mano de una formación en la que predominan las mujeres, se convierte en una propuesta musical en la que el jazz convive con toques de otras músicas. El músico navarro avanza así en el camino que ha ido abriendo con con sus anteriores trabajos Auñamendi, Eunate, Herrimiña e Hilhargi-min, el anterior a éste, en el que Maddi Oihenart ponía voz a textos literarios vascos.
Goia-Aribe, profesor de improvisación en Musikene, no ocultó en la presentación de su último disco que a la hora de crear le inspiran «las historias que me han ocurrido o me han contado». «Tengo muy en cuenta la tradición -dijo-, y me emocionan las cosas que sucedieron en el pasado». En este caso, el detonante fue la historia y la memoria de una mujer que vivió hace un siglo en Muru Astrain (Navarra), cuya mayor ilusión era ver cómo bailaban en sanfermines a la Reina Europea, uno de los miembros más majestuosos de la comparsa de gigantes y cabezudos de Pamplona. Le fascinaba, en concreto, ver cómo se balanceaban sus pendientes, y trasmitió esa fascinación a sus hijas, nietas y biznietas...
La parte en euskera del título del disco -Emakume baten oroimena- hace literalmente referencia a la memoria y al recuerdo de aquella mujer y, de manera más genérica, refleja la fuerte presencia que, en palabras de su autor, tiene lo femenino en el conjunto del disco. El hecho de que en la formación que acompaña a Goia-Aribe el predominio de las mujeres sea absoluto es, sin embargo, casual, y no guarda relación directa con la naturaleza de este último proyecto.
La cantante de Bera Estitxu Pinatxo -a la que Goia-Aribe descubrió en un programa de ETB-; la pianista donostiarra Sorkunde Idigoras -profesora también de Musikene-, y la contrabajista portuguesa Luisa Brito constituyen el grupo que interpreta las composiciones de Goia-Aribe y en el que se integra, como ejecutante de sus propias composiciones, su saxo. La colaboración del percusionista Guillermo McGill -que en algunas ocasiones acompañará en directo al grupo en las actuaciones que se iniciarán el 11 de julio en Pamplona-, otorga a algunas de las composiciones un punto aflamencado que acentúa la variedad de matices que caracteriza a la música de Goia-Aribe.
Poemas musicados
Cuatro de las doce composiciones que integran el disco -incluida la trilogía que componen el vals Los Pendientes de la Reina y la jota del mismo nombre y la Balada para dormir a una reina- son instrumentales. En las restantes Josetxo Goia-Aribe ha puesto música a otros tantos poemas, que conforman una curiosa selección de textos en la que pueden encontrarse poemas en euskera de Lizardi, Amaia Lasa, Gerardo Markuleta o Josetxo Azkona, piezas populares como Oi, Pello Pello o Alferraren astea y Las golondrinas de Gustavo Adolfo Bécquer que, más allá de la idea que podamos tener del poema, un texto complementario resitúa en el contexto del disco.
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