Los conciertos pasarán por Elgoibar, Soraluze, Mutriku, Deba y Elgeta Empieza con blues y termina con bailables, pero destaca lo acústico
ION FERNÁNDEZ/SAN SEBASTIÁN. DV
Después del gran éxito adquirido por el festival Debajazz en sus dos ediciones anteriores, la sociedad cultural Errabal vuelve a traer cinco conciertos a distintas localidades de Gipuzkoa. La cita comenzará el 20 de octubre en Elgoibar para acabar el 28 en Elgeta, habiendo pasado por Soraluze, Deba y Mutriku. El carácter ambulante de esta actividad se debe a que «se busca acercar estas melodías a zonas habitualmente ignoradas por los programadores», expresa el organizador, José Félix Azkarate. Se trata de un acontecimiento que comenzó como un pequeño sueño llevado a cabo por consumidores de jazz y que ahora se encarga de organizar este evento, en el que el único objetivo es la música. A la hora de seleccionar los conciertos, se han traído estilos contrastados y que se sabían que iban a funcionar con el público de cada lugar.
En la primera jornada, el grupo Los reyes del KO actuará en el teatro de Elgoibar. Los cinco componentes -Marcos Coll y Adrian Costa (vocalistas), Christian Rannenberg (piano), Kevin Duvernay (bajo) y Andre Werkmeister (batería)- han sacado a la calle su disco de blues Hot tim roof, que está triunfando entre los amantes de este estilo gracias a su sinceridad. Al día siguiente, el festival se traslada a Soraluze, donde intervendrá la cantante Itxaso González, una de las voces más personales de Euskal Herria. A ella se le suman dos cómplices de lujo expertos en hablar a media voz, registro en el que la vocalista se encuentra más a gusto. El 22 de octubre se visita Mutriku, con el piano de Jerónimo Martín, quien se encuentra a mitad de camino entre los conocidos Keith Jarret y Chano Domínguez. A él se le unen el contrabajo Javier Mayor y el batería Hasier Oleaga, dispuesto a dar un bonito recital a los asistentes.
Después de un parón de cinco días, el 27, la gallega Terela Gradin, acompañada del pianista Manuel Gutiérrez, aterriza en Deba. Ambos han compartido escenario, lo que les ha llevado a entenderse a la perfección. La cantante ha sacado, recientemente, su primer disco, Lost, con el que puede presumir de una voz brillante que se aparta de las referencias habituales, en pos de una atmósfera ténue. Para finalizar con este festival, al día siguiente Elgeta recibirá con los brazos abiertos a los Grupos Ortophonk y Wagon Cookin. El primero de ellos se encuentra a las puertas de publicar su tercera grabación, un conjunto interesado en investigar los sonidos del funk, soul, jazz y hip-hop. Los otros participantes, o lo que es lo mismo, los hermanos Garayalde, han conseguido el respeto internacional, ayudados por sus ritmos brasileños y afrocubanos.
Una cita que se afianza
Se puede apreciar una edición en la que destaca la música acústica, pero que da sus primeros pasos con el blues y los últimos con bailables. La buena acogida que ha tenido el Debajazz en sus dos años anteriores convierten a este festival en una actividad que poco a poco se va afianzando y que empieza a acoger un gran número de asistentes a cada uno de los conciertos que se celebran, indica Azkarate, con la única intención de disfrutar del jazz.
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