La belleza del sapo
Cuando la etiqueta comercial de “música étnica” nos ofrece bonitas y amaneradas versiones cosmopolitas de temas populares bajo capa de mestizaje cultural, dos artistas vascos, Koldo Izagirre y Joseba Tapia, se han unido para trabajar sobre un tema popular y universal a la vez, buscando un mestizaje más profundo y más atrevido del que nos ofrece el laboratorio o la multinacional: unir poesía y música para lograr el máximo de expresividad con el mínimo de medios. El resultado de este difícil reto se llama APOAREN EDERTASUNA (La belleza del sapo).
En nuestra cultura, el sapo es sinónimo de fealdad y de torpeza. Su mirada fija denota insensibilidad, su viscoso sudor lo utilizan las brujas para hacer ungüentos, el diablo toma muchas veces su cuerpo. En este mito se basa LA BELLEZA DEL SAPO. Porque el feo y torpe sapo —ruiseñor del fango— se enfrenta a la arrogancia de los guapos y al desprecio de los engreídos con el orgullo de su infatigable canto, formando una metáfora que es individual y colectiva al mismo tiempo, porque se trata de la rebelión del (históricamente) condenado. Esa es su belleza.
Del mismo modo que el príncipe se hace sapo bajo los efectos de la pócima de una bruja, Joseba Tapia ha sido nombrado príncipe de los sapos. Elección lógica y merecida, si tenemos en cuenta que al acordeón diatónico se le ha solido llamar “fuelle del infierno”, y que él es su más consumado intérprete. A esta responsabilidad Joseba Tapia responde con una obra lúdica, rebelde e innovadora.
Koldo Izagirre elaboró la propuesta de Joseba Tapia sobre temas y formas diferentes, alternando métricas cultas con ritmos y coplas populares, pero sin perder de vista en ningún momento la unidad del disco. Así, APOAREN EDERTASUNA reune porrusalda o pasodoble junto a balada o canción de cuna, pero los temas forman parte de un todo más amplio, que es la subjetividad del sapo, su atenta mirada, su dolorida queja, su ilusionada utopía. Y el escritor ha encontrado en el músico —hoy cantautor— el intérprete genial que logra transmitir al gran público la ironía y la sutileza de sus letras. En manos de Joseba Tapia la trikitixa demuestra que es compatible con calidad de mensaje, con finura expresiva, con poesía. Demostración muy importante, porque eleva al más noble nivel a este humilde instrumento ayer condenado por pecaminoso y extrangero, y hoy en peligro de ser relegado a una función populachera, ramplona y vulgar.
APOAREN EDERTASUNA une literatura, música y dibujo. A la compenetración de escritor y músico hay que añadir el trabajo del artista Pablo Galarraga, que nos ofrece una hermosa interpretación plástica tanto en el diseño del disco como en la ilustración del cuento que lo acompaña. La belleza del sapo es irreverencia en colores, palabras y música.
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