El último de los conciertos del festival se celebrará en el Espaloia Kafe Antzokia de Elgeta a partir de las 22.30 horas
BORJA RODRÍGUEZ/EIBAR El Correo 2006-10-28
El festival Debajazz, que durante varias jornadas ha acercado esta música hasta las poblaciones del Bajo Deba, se despide esta noche con un concierto de altura. Dos estupendos grupos pondrán el broche de oro al festival con el concierto que se celebrará a partir de las 22.30 horas en el Espaloia Kafe Antzokia de Elgeta. Se trata de Ortophonk y Wagon Cookin.
La banda gasteiztarra Ortophonk nació allá por el año 2000. Ganaron varios premios en la XIII edición del prestigioso Villa de Bilbao, y desde entonces no han parado de trabajar y de colaborar con artistas de la talla de Betagarri, Ruper Ordorika, 21 Japonesas o Potato.
Tras tres años actuando en directo, la banda gasteiztarra Ortophonk consiguió abrirse un hueco en el panorama musical de Euskal Herria. Sus ritmos jazz, funk, latin, hip hop, soul y house se recopilaron en su primer disco, publicado en el año 2003, en el que se reúnen sus temas bajo el título homónimo al grupo, Ortophonk.
Este será uno de los platos fuertes de esta noche. Pero, como en las buenas mesas, la clausura del Debajazz ofrecerá dos jugosos platos, y el segundo de ellos lo llenará la banda Wagon Cookin. El grupo nació de la combinación de música, la buena cocina y la experiencia de vivir en un vagón de tren de principios de siglo XX, y sus creadores y alma mater son Xavier y Luis Garayalde.
En 2002 publicaron su exitoso Appetizers, primer álbum como tal de los hermanos, que cosechó éxitos por toda Europa y les llevó a tocar en el Popkomm, de Colonia; el Midem, de Cannes, y que culminaron con su banda tocando cuatro días consecutivos en el mítico Blue Note, de Tokio, una experiencia al alcance de muy pocos y compartiendo cartel con Eddie Palmieri, Azymuth, Marcos Valle o Chic Corea.
Su amor por la música brasileña les llevó a dejar España y trasladarse a Salvador de Bahía. Allí se empaparon de música y ritmo, reclutaron a la plana mayor de músicos de la ciudad y crearon Everyday Life, reuniendo bajo el mismo techo la bossa clásica heredera de Joao Gilberto, con el broken beat o el house más actual. Un lujo para los más exigentes.
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