Hemen zaude: Hasiera Denda Adrian Costa Blues Band Hemeroteka Nuevos rounds

Nuevos rounds

Porque Adrián Costa es uno de los bluesman más importantes de nuestro país y de todo el continente; y porque su regreso de California a Santiago de Compostela lo encontró en un punto clave de su carrera, iniciando en paralelo dos atractivos proyectos con matices diferentes pero que mantienen su pasión y su buen gusto por sonidos retrovintage.


Iturria: Notodo.com
Eguna: 2015/11/06

Han pasado más de veinte años desde que Adrián Costa comenzase a afinar su guitarra encima de los primeros escenarios gallegos que disfrutaron atónitos de uno de los bluesman más importantes no sólo de nuestro país, sino de Europa.

Después de dos décadas coliderando los referenciales Reyes del K.O. y de haber formado parte de las escenas musicales berlinesa y californiana, el músico compostelano volvió hace unos meses a su ciudad natal pero armado de dos discazos de aúpa: uno, de corte más clásico, con la Adrián Costa Blues Band; otro, con The Criers, una nueva formación que lidera y que bucea por el r&b más aceitoso, con matices tanto latinos como retros, tan eléctricamente souleros como sexis, y que estarán presentando en directo esta noche en la madrileña sala El Sol.

Entrevista: Alan Queipo

Notodo: ¿Cómo nace la idea de The Criers?
Adrián Costa:
Nace a raíz de dos cosas: una, que mi nueva blues band en California me daba un sonido más versátil; y otra, que tenía un montón de ideas rondando en la cabeza desde hace tiempo para abrir el abanico estilístico. Llegó un momento en que decidí que nos metiésemos todos en el estudio a defender esos nuevos temas que se me habían ocurrido más otros que tenía desde hace años aparcado porque no encontraba hueco en los proyectos en los que había estado.
nullNo busco generar una moda, sino hacer música de calidad null

NTD: Sacaste disco también con la Adrián Costa Blues Band. ¿Te apetecía que se te perciba como un bluesman abierto de mente?
A.C.:
Sí, era un repertorio que quedaba muy forzado con la blues band, y a raíz de eso decidí crear una plataforma creativa que me permitiese poner en común una historia con más matices y mucha mayor amplitud. Grabamos catorce temas y en el disco quedaron finalmente nueve, así que eso da una idea de que producto e ideas para poner en común hay de sobra.

NTD: ¿Hay que percibir a The Criers como una banda o un nuevo proyecto en solitario tuyo, de corte itinerante?
A.C.:
Es un proyecto absolutamente de banda. La banda que he consolidado aquí en Madrid somos todos músicos con experiencia pero no significa que estemos haciendo un trabajo ajeno. Me gusta que se genere la idea de un grupo participativo, en el que todos los miembros puedan aportar en la canción. No busco que sea un proyecto individual respaldado por una banda: lo que busco es formar una banda que me permita libertad tanto para mí como para ellos.
nullCuando hago música no sé lo que voy a encontrar pero eso es lo que me mantiene vivo null

NTD: ¿No descartas entonces que el resto de los Criers puedan aportar temas al proyecto?
A.C.:
No lo descarto para nada. De algún modo es normal que se me entienda como el “líder”, pero mi intención con The Criers es que todos los músicos colaboren en la composición y que pongan en común las ideas que tengan para el proyecto.

NTD: Los primeros comentarios de Sexercise hablan mucho de esos matices latinos que tienen algunas canciones. Teniendo una carrera tan internacional, ¿te apetecía que se viera de dónde viene?
A.C.:
La música de The Criers no está diseñada a modo estético; no estoy buscando generar una moda por medio de canciones, sino tener música de calidad, diferentes variantes, que quede patente mi mentalidad ecléctica pero que salga todo de forma muy natural. Como te comenté recién, teníamos planteado meter las catorce canciones que grabamos en el disco, pero decidimos buscar un punto mayor de equilibrio, que quede claro que tiene un punto ecléctico pero dentro de una forma. Es verdad que hay detalles latinos, pero también que el rock y el soul son los dos principales colores sonoros.
nullThe Criers defiende la discoteca como industria mamporrera null

NTD: No sé si esta etiqueta de ‘modern vintage’ con la que os presentáis es una manera de intentar quitarte esa etiqueta, y casi sambenito, de ‘bluesman’...
A.C.:
No, en realidad es una manera de catalogar el sonido que nos gusta: coger todas esas influencias que ya tenemos y que llevamos tocando desde hace tiempo, como el blues, rock o el soul; pero con unos ambientes más personales, que de alguna manera sean únicos. Nos gusta la idea de que tengamos por objetivo actualizar el sonido clásico, que es lo que llevamos años haciendo.

NTD: El disco tiene matices que nos pueden recordar a The Kinks, Clarence Carter, Tom Petty… ¿trabajasteis en la producción y/o en la mezcla de Sexercise escuchando algunos discos o patrones sonoros concretos?
A.C.:
Puede recordar a estos artistas que mencionas porque son músicos o proyectos que me gustan mucho y, de algún modo, forman parte de mis influencias; pero mi manera de crear no es inspirándome en otros, sino meterme dentro de mí, descubrir qué llevo dentro, qué quiero contar y ponerlo en común.

NTD: Tengo entendido que mezclaste el disco un par de veces, y no fue hasta que lo mezclaste en Circo Perrotti, el estudio de Jorge de Doctor Explosión, que no diste con el sonido que querías. ¿Qué es lo que estabas buscando que no encontraste en las primeras mezclas?
A.C.:
En el estudio de Jorge me gusta mucho que, al ser cinta tiene ciertas limitaciones, y tener limitaciones a la hora de mezclar te obliga a buscar soluciones. Es un sistema de trabajo que, de alguna manera, te guía: no puedes hacer todo lo que podrías hacer en digital. Además, las texturas de las cintas y de los equipos analógicos siempre fueron más de mi agrado que los clásicos efectos digitales; y luego, dos cosas fundamentales: una, el criterio de Jorge a la hora de mezclar y su manera de entender la música, que es muy cercana a la mía; y segundo, que estoy fascinado con las reverbs analógicas o los ecos de cinta, que son texturas sonoras que tiene Jorge en su estudio.
nullLa música de The Criers no está diseñada a modo estético null

NTD: Sexercise desde el título ya invita a pensar en un disco de rock and roll con matices sexis o con cierta sensualidad o alevosía. ¿Lo ves como un disco para follar?
A.C.:
(Risas) De alguna manera, The Criers intenta tanto que los conciertos sean un punto de encuentro como defender la discoteca como industria mamporrera.

NTD: ¿Lo has “testeado” ya?
A.C.:
(Risas) No realmente, me corta un poco el rollo escuchar mi voz (risas).

NTD: Sacando dos discos en tan sólo unos meses, a la hora de hacer canciones, ¿tienes claro en cuanto las haces para qué proyecto puede valer cada una?
A.C.:
Mis grandes influencias, gente como Roy Orbison, decía que no entendía la música como “parte A + parte B + puente + estribillo”, sino que él iba donde quería ir; y a mí me gusta seguir esa filosofía y no establecer unas bases sólidas o predeterminadas: me gusta que la cosa fluya y llegar a sitios que no esperaba llegar y me sorprendan a mí mismo.
nullNo me gusta inspirarme en otros, sino descubrir qué llevo dentro y qué quiero contar null

NTD: ¿Tendrías claro ahora mismo si hicieras una canción que te sonase a Los Reyes del K.O.?
A.C.:
Seguro que eso ocurre porque yo soy la mitad de lo que éramos Los Reyes del K.O., pero también es cierto que en el caso de The Criers, por ejemplo, es una banda con otra línea, con matices nuevos, y de la cual estoy muy contento y muy a gusto: es una filosofía que no había defendido hasta el día de hoy y me tiene muy ilusionado: tengo muchas ganas de empezar a funcionar en directo y poder rodar con The Criers.

NTD: No sé si precisamente eso, “una nueva filosofía”, es lo que buscabas cuando decidisteis terminar la etapa en Los Reyes del K.O. Sobre todo porque terminasteis en un momento de popularidad especialmente alto.
A.C.:
Con Los Reyes del K.O. llevábamos veinte años juntos y es normal que poco a poco hayamos ido consiguiendo objetivos; pero, después de tanto tiempo, al menos desde mi punto de vista me costaba recrearme, reinventarme, encontrar motivación, y tenía miedo de llegar a estancarme. Además, lo fundamental es que la banda tenía su base en Berlín y yo quería irme a Estados Unidos a poner en marcha otros proyectos, y esa fue la razón por la que al final decidimos aparcar la banda.

NTD: No sé si has estado escuchando la nueva escena de rock & soul o de blues estatal, y si ves que puede haber puntos en común con propuestas como las de Guadalupe Plata, Pájaro, El Twanguero, que tienen también esa pasión por el sonido clásico pero también por matices latinos...
A.C.:
Creo que ahora mismo la música soul y el rhythm’n’blues vive una situación muy buena en España: hay mucho más interés, hay una audiencia ya no tan minoritaria y estoy encantado de que esto pase. Cuando veo bandas que defienden este tipo de raíces y propuestas me siento súper orgulloso. Ahora que he vuelto de Estados Unidos, habiendo hecho un poco al sonido rock que hay en California, veo no sólo que han calado bandas nacionales con este tipo de sonido, sino que las bandas internacionales que vienen de gira a España también tienen proyección y la gente está interesada en verlos. Me parece estupendo porque tanto el soul como el r&b es una música súper poderosa, muy divertida y muy expresiva, y buena parte del público español se está dando cuenta de todo eso.
nullEl público español se está dando cuenta de que el soul es una música súper poderosa, divertida y expresiva null

NTD: No sé si este nuevo acercamiento del público al soul y al r&b te han animado a volver a España a poner en marcha tus proyectos...
A.C.:
Vine por otras circunstancias a España, en realidad; pero una vez que llegué y levanté la vista para ver cómo estaba el panorama me puse muy contento de que haya tantas bandas de un nivel estupendo y con posibilidades de seguir creciendo. No soy una persona que busque la inspiración en otras cosas: llevo escuchando discos de blues, soul y r&b durante 25 años y más o menos sé por dónde quiero ir; no sé lo que voy a encontrar (si sabes lo que vas a encontrar, ¿para qué lo buscas?), pero precisamente eso es lo que me mantiene vivo.

NTD: Llevando tantos años fuera de España, entre Alemania y Estados Unidos, en cuanto a mentalidad como artista, ¿te sientes más español, norteamericano, europeo o apátrida?
A.C.:
La mezcla de estilos que tiene mi personalidad como artista pasa por diferentes puntos: yo soy gallego y dedicarse al blues, a la música afroamericana, al soul o al funk, no es precisamente el prototipo de “artista gallego”; pero tampoco es algo que tenga que extrañar a nadie: el blues está en todas las casas y las tiendas de discos, todos nos hemos criado con los Rolling Stones, y de los Rolling Stones a Muddy Waters, Chuck Berry o Little Richard hay un pasito. Cuando la gente me pregunta que por qué me dedico al blues les digo que es muy sencillo: el rock and roll o el r&b es música popular completamente universal. Siempre pongo de ejemplo una experiencia que tuve con una banda de la República Checa con la que colaboré en Alemania: ellos no hablaban ni inglés ni español; yo no hablaba ni checo ni alemán; no nos podíamos entender de ninguna manera, y sin embargo estuvimos trabajando dos o tres veces al año durante unos cuantos años, y ahí te das cuenta de que no puedes tener una conversación con ellos, sólo puedes tocar, y esa es la manera de dialogar que tienes.

NTD: Habiendo vuelto a España, ¿sigues teniendo vocación de internacionalización en tus proyectos o ahora quieres hacer recorrido sobre todo aquí?
A.C.:
Me encanta viajar y llevar mi música a otras partes, estoy súper abierto a conocer públicos y mercados diferentes, estaría abierto de defender mis canciones donde sea. Estaría abierto a hacerlo de diferentes maneras. Al final, The Criers es una plataforma de creación, y estaría abierto a poder colaborar con otros artistas, haciendo de banda (como The Criers) para otros artistas, y eso te abre un abanico de posibilidades. Trabajar en el extranjero me hace ilusión, pero también me hace ilusión trabajar aquí. No tengo ninguna preferencia: me gusta tocar para todo tipo de públicos y creo que la buena música la entiende todo el mundo… No quiero decir con esto que mi música sea “buena” pero eso es a lo que aspiro.
nullMe gusta tener por objetivo actualizar el sonido clásico null

 

NTD: Estando en Santiago de Compostela y habiéndose hablado tanto de la escena gallega en el circuito alternativo los últimos años, ¿cómo la estás viviendo tú y qué relación mantienes con los grupos de tu ciudad? ¿Echas de menos proyectos del corte sonoro de Stay Pretty?
A.C.:
¿¡Stay Pretyy!? Javi [NdeR: cantante de la banda] es mi mejor amigo, así que siempre echaré de menos un grupo como ellos. No es que esté demasiado al tanto porque estuve quince años fuera, pero Galicia lleva unos años muy apagada, al menos en lo que a grupos de r&b y rock se refiere, y espero que el mercado empiece a tener una dinámica mucho más positiva y que todos hagamos un poquito para que eso cambie: los últimos años el Ayuntamiento de Santiago lo ha puesto muy difícil, y esas cosas se notan, cortan las alas a muchos artistas. Y en cuanto a grupos de los que están sonando a escala nacional me gustan, por ejemplo, Novedades Carminha, que es un grupo muy divertido, una puesta en escena muy particular y un diseño de lo que es todo el proyecto muy atractivo; o The Limboos, que tienen un sonido vintage pero con una puesta en escena un poco punki aunque partan del r&b, y toda esa escena siempre me resultó atractiva.