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Lauaxeta all stars


MARÍA JOSÉ CANO

Día: 24-11-2005. Lugar: Teatro Principal (Donostia)

Asistencia: unas 250 personas

Lauaxeta, con aire rock Se acercaba a nuestra lluviosa capital la gira de presentacióndel disco Ehungarrenean hamaika, que recupera las poesías de Lauaxeta, grabadas ahora bajo la batuta del músico Rafa Rueda. Bueno, lo de batuta es un decir. Porque Rueda y el resto de músicos que le pusieron el fondo sonoro a la actuación le pegan al pop rock.
Un esquema, el rockero, no muy empleado a la hora de recuperar textos pasados, habitualmente presentados bajo abrigos mas relajados y tradiciones folk. Pero si se hace con encanto y devoción.
Los dos centenares largos de asientos ocupados del Principal disfrutaron del suave arranque del evento. La actriz Argia Gardeazabal, desde la platea del teatro, arrancó con una de esas emocionantes narraciones que se sucedieron a lo largo del concierto. Y al igual que en el CD, Gari fue el encargado de inaugurar el micrófono con su sentido Bertso zarrak Por el atril pasaron el resto de voces participantes en el homenaje. Tras el ex Hertzainak le tocó el turno a **Eñaut Elorrieta**, cantante de Ken Zazpi. Es Mendigoxaliarena una canción preciosa a la que la habitual fuerza del vizcaíno imprime una pasión contagiosa.
Mikel Urdangarin inauguró los momentos pausados del concierto con Loretan. Rafa Rueda se guardó para sí mismo la preciosa Kanta Ariña, de raíces melódicas más norteamericanas que, y con perdón de la comparación, los aros de cebolla. Jabier Muguruza susurró de manera bucólica Zelayetakua” mientras Francis Diez (Doctor Deseo) mostró la casta habitual sobre el escenario.
El eibartarra Markos Untzeta suplió la anunciada baja de Anje Duhalde. Su Otsokorena sonó cercana a las tensiones mantenidas de Bob Dylan. Xabi Strubell (Zura) narró en Neskatxu Gorrixka Bati uno de los momentos más enérgicos . Xabier Montoia trajo la paz sonora al escenario, con Liparra. Txuma Murugarren decidió salirse del esquema nocturno con su visión blues del tema Arotzak. A él le cayó una de las mayores raciones de aplausos de una noche que acabó con el vozarrón de Petti quien musicalizó el sitio del castillo de Amaiur de manera espectacular, sobrándole en ocasiones la amplificación del micro.
El final llegó repleto de emoción, con la lectura en off del dictamen del juicio que condenó a Lauaxeta.