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Lunas de hiel


Iturria: Mondo Sonoro
Eguna: 2021/04/22

Aitor Bakaikoa

La franquiciada, gélida, hortera y neoliberalizada Gran Vía bilbaína acogía un nuevo concierto matutino del ciclo musical para la promoción de las féminas en el negociado rock “Rabba Rabba Girl”; serial este ideado por el hostelero rockero y entusiasta, Txarly Romero, junto a la colaboración profesional de Luis “Muskerra”.

Ante únicamente ciento veinte espectadores permitidos por la legislación pandémica, con puntualidad británica y el “Maniac” del “one-hit-wonder” ochentero Michael Sembello, sonando de fondo, salía al estrado la nueva banda bilbaína SEDA (especie de supergrupo local, conformado a la voz por la lideresa Virginia Fernández -Jardín Infierno, Toro y la Niña del Frenesí, Doctor Deseo, El Deseo del Doctor…-, Félix Landa -Extremoduro- a la guitarra, Mikel Caballero -Gatibu. Erabatera…- al bajo, Galder Creo -Bilillo. Tacoma. Penadas por la Ley. Cavaliere…- a los parches y el apoyo como segundo hacha de Joseba B. Lenoir -Sexty Sexers. Willis Drumond. Sumision City Blues. Oskar Benas y Los Vampiros del Ritmo. Joseba B. Lenoir Gang…-) con el claro objetivo de presentar su opera prima, “The Belly” (Gaztelupeko Hotsak), grabado en los estudios Silver Recordings de Martin Guevara (Cápsula) y cuya portada ha corrido a cargo de la renombrada diseñadora, Miriam Ocariz. Con un inicial sonido tormentoso, que afortunadamente fue amainando progresivamente, el quinteto esbozó con sapiencia sus querencias por el punk-rock, el aussie-rock, el folk-rock o el blues pantanoso y por esa actitud escénica de loba herida por parte de la frontwoman. A destacar la bluesy y acústica “Drunken Lover”, muy a lo unos Beasts of Bourbon refrenados, los ecos a Patti Smith en “Passenger” o la coda final con un “Let it Go”, que encajaría en el repertorio de la Iguana de Detroit.

 

Con los acordes del “Réquiem en Re Menor. K. 626: Secuencia. Lacrimosa” (tácito y común homenaje a Eduardo Benavente y El Ángel) afloraba en la sala una más que bien conservada Ana Isabel Fernández (Ana Curra), acompañada por una rejuvenecida banda constituida por la histórica bajista de Las Víboras malasañeras, Klub (junto a Luis Auserón y su finado compañero, Enrique Sierra) o Los Ventiladores, Pilar Román, el parcheador Iván Santana (Santo. Digital 21…) y Ángel Berdiales (Liquid Sun, Khasmir, Manolo Tena…). Recordar que bajista y guitarrista también forman en la banda del Johnny Thunders de Xixona, Rober Perdut, y que echamos de menos al gran Cesar Scappa. La de El Escorial inició la misa negra con rock gótico post-afterpunk con “Fundido Negro”, sita en su último larga duración “Huaca”, para pasar inmediatamente a ejecutar marcialmente himnos “permanentes” como “El Acto”, la sublime “Nacidos para Dominar”, “Te Gustará”, unas remozadas “Heroes” y “Quiero ser Santa”, o “Tengo un Pasajero”, donde las imágenes de “Alien” bien podrían haber sido cambiadas por la ida que siniestramente azota diariamente a las almas andantes capitalinas. Las reminiscencias de pop pegamoide en “En esta tarde gris” y la potencia de unos Lords of the New Church en “Pájaros de Mal Agüero” (ambas de su primer álbum en solitario del 87), acompañaron a la cima a la reina absoluta del aquelarre diurno, la enigmática y creciente “Hiel”, una especie de oda litúrgica por los múltiples fallecidos en este nuevo mundo muerto que nos toca vivir, dada la venganza final de la naturaleza hacia el continuo y depredador ser humano.

Cual sabia y veterana, la madrileña ejecutó una triunfante traca final definida por los covers de un mucho más rocker “Ghost Rider” de Suicide o el “Quiero Ser tu Perro” stoogesiano, que en su día también hicieron las añoradas Vulpes, y que fue majestuosamente acompañado por imágenes del film de Pasolini “Saló o los 120 dias de Sodoma”; la fuerza cruda de “Unidos” (aprovechando escenas de “Freaks” de Todd Browning); la atemporal “Autosuficiencia” (cuyo videoclip fue rodado en chez Diego A. Manrique, allá en los albores de los ochentas patrios) y la punkrockera “Un día en Texas”. Magistral lección de la princesa de las tinieblas en su tercera reencarnación.