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Siempre he sido un acérrimo seguidor del hard rock norteamericano


Iturria: Gara
Eguna: 2013/01/24
Mikel Bizar

Cantante de Jare

Tras la disolución de Idi Bihotz en el verano de 2010 y los compromisos familiares de Mikel Bizar, quedaba por ver si una de las mejores voces de Euskal Herria regresaría alguna vez a los escenarios. La respuesta no tardó en tallarse, ya que a finales del mismo año ya se estaba puliendo Jare, que presenta mañana en el teatro Kurtzio de Sopela su segundo álbum, «Iaze», cruce de rock y hard-rock con otros estilos.

Pablo CABEZA | BILBO

Casi década y media duró la aventura Idi Bihotz (con el paréntesis de año y medio de Flyin' Freaks alrededor de 2004), formación de corte jevi metal melódico que a lo largo de seis álbumes dejó decenas de agradecidas melodías. Desde finales de 2010 el nuevo proyecto de los hermanos Bizar, Mikel y Gorka, se llama Jare, banda que cuenta con la maestría de Jagoba Ormaetxea (Autostereo), guitarrista de estudios que ha redimensionado las posibilidades expresivas de Mikel, además de contribuir de forma decisiva al sonido del proyecto. El grupo se completa con Iñigo Benito (Autostereo) a la batería y Kepa de Miguel al bajo.

«Iaze» es uno de lo discos más brillantes de rock melódico y hard rock publicado en los últimos años. De hecho, su contenido no es equiparable a ninguna otra banda vasca. La voz de Mikel, como siempre templada y armónica, las guitarras y la capacidad global de Jagoba, convierte Jare y su sonido en una singularidad, curiosamente con canciones disciplinadas, pegadizas y potencialmente singles. Entre los invitados se encuentran las voces de Zuriñe Hidalgo (Hesian) y Aiora Renteria (Zea Mays). Como aspecto curioso, Jare versiona «Oh lur», espectacular canción de los recordados Urtz, y un mix de «Xalbadorren».

La primera presentación del disco tendrá lugar mañana en Kurtzio aretoa de Sopela, donde vive ahora Mikel, a partir de las 20.30 y a tan solo cinco euros.

Siempre ha sido un cantante y compositor melódico, pero en «Iaze» aún lo parece más, ¿quizá por ser nuevamente padre?

Sí, nació hace cinco meses, y es la última porque ya me he cortado la coleta, jeje. A la hora de componer todo influye, el entorno es muy importante, y el estado de ánimo, pero en este caso, sobre todo, el hecho de poder componer el disco en el propio estudio donde vas a grabar te permite que puedas darle muchas vueltas a los temas. Hay un par de canciones («Mila esker» y «Zeru goienetan») en las que la pista vocal que hay en el disco es la primera que se hizo en el local. Un día a las 10.30 de la mañana, lo que iba a ser una demo se convirtió en la toma buena; sin embargo, otras como «Iraultza naiz» o «Hauts zuria», las volví a cantar prácticamente el último día con otra melodía y letra diferente porque no me convencían. Grabar en estudio propio, en este caso, los J.O. Studios de Jagoba, da mucho juego a la hora de hacer cosas de estas.  

A su primera hija le quiso poner Jare, ¡pero su compañera no se lo permitió!

No, así que le puse el nombre al grupo. Lo intenté con la segunda ¡y tampoco!. Le pusimos Nahiare, pero casi me salgo con la mía, ¡Nahi Jare!

¿Le preocupa quedarse en un término medio: no demasiado jevi (en realidad hard rock) tampoco lo suficientemente pop?

Estoy abierto a la buena música a la hora de componer. Procuro no pensar en jevi, pero no tengo ningún problema en parecer una cosa u otra. Siempre he sido un acérrimo seguidor del hard rock norteamericano, desde el AOR de Toto o Journey, hasta el hard rock de Bon Jovi, Poison, Gotthard o Motley Crue. He querido tirar por ese camino, pero al final, como con «Enara», cada miembro del grupo aporta su visión y como no somos talibanes o puristas musicales, sino que nos gusta que todos disfrutemos de las canciones, pues sale lo que sale.

Jagoba también es un músico melódico por lo que cabe imaginar que habrá contribuido con armonías.

Sin duda, Jagoba ha participado es muchas melodías y me ha ayudado mucho, y eso deriva en que entre los dos exprimamos a fondo las armonías y melodías hasta quedarnos a gusto.

«Nos sentimos muy orgullosos de haber tomado parte de algo tan importante»

Su hermano Gorka toca muy bien la guitarra, pero la inclusión de Jagoba en este proyecto colocan las guitarras y el resultado en un nivel aún más competitivo.

Gorka es un músico que viene de la calle digamos, autodidacta, de los que aprenden en casa y metiendo ruido en el local de ensayo, además es de los que de verdad disfruta y se trasforma en el escenario. Jagoba, en cambio, es músico de conservatorio, un «enfermo» de las partituras y de los que conoce hasta de dónde viene la madera de su instrumento. Entre el talento innato de Jago y lo que Gorka transmite consiguen que Jare cuente con un auténtico equipo de hachas de doble filo.

Y sin complejos, un afinador en la voz de «Udazkena».

Sí, ya tenía ganas de utilizar el afinador a toda mecha, pero no encontramos el tema adecuado. En este, sin embargo, a «Udazkena», le iba al pelo, hacía falta una parte después del solo que levantase el estribillo y se nos ocurrió esto, como ves, no hay tabúes en Jare. Al resto de la banda le pareció una buena idea ya que no se frecuenta demasiado por estos lares.

También llega un comedido funk metido con prudencia en «Iraultza naiz».

Esta canción surgió de la típica jam session del local, sonaba muy bien y fue todo un reto. Cuando me puse con la melodía escuché varios discos de Inxs y Michael Jackson, sobre todo para temas de métrica y aún el último día de grabación creé un estribillo nuevo con letra y todo en los últimos cinco minutos.

Delicado y emocionante homenaje a Iñigo Cabacas en «Zu lagun».

Ha sido muy fácil crearla ya que nos hemos dejado llevar por el sentimiento tanto nuestro como el de sus amigos, que han sido los auténticos artífices de este tema. Ellos nos han guiado con la letra enviándonos folios llenos de frases y subrayando las palabras más importantes. El tema de arreglos de cuerda y teclados es de Jagoba que es capaz de visualizar la canción desde otro oído que no sea el suyo, y a pesar de crear un arreglo complicado logra que sea muy agradable para la escucha. Nos sentimos muy orgullosos de haber tomado parte de algo tan importante y sentido. P.C.