La Gasteiz Big Band consigue exportar 125 vinilos a Japón
Mientras se preparan la grabación y edición del álbum de la Gasteiz Big Band, su reciente referenc ia -con música de 007, 'The Big Bond' y 'Mambo 5.5', de Pérez Prado- ya ha viajado lejos. El director de la formación vitoriana, Jimmy Bidaurreta, señala que les han pedido desde Japón 125 discos de vinilo, grabado en directo con 24 músicos, de una tirada total de 500.
| Iturria: | El Correo |
| Eguna: | 2009/04/07 |
Ambos temas reflejan el concepto contemporáneo de Bidaurreta, ya que contienen elementos poco ortodoxos en la tradición de las grandes bandas, como el rap, los 'scratches' o la electrónica en las bases. El artista quiere romper con la idea de que la orquesta de jazz es algo demasiado formal e, incluso, estirado. «Las big bands siempre han interpretado la música popular de su tiempo», razona el músico. Por este motivo, se trata de hacer sonar el material con gancho suficiente como para que los discjockeys lo puedan incluir en sus sesiones, por ejemplo.
Pero el trabajo del director de la banda -autor también del reciente álbum 'electro-étnico' o 'etnitrónico' de título 'Cosmanaut Camel'- profundizará en los próximos meses en la transformación de músicas diversas hacia la contemporaneidad. Ya hizo lo propio con la colección de grabaciones del fondo del sello Gaztelupeko Hotsak -de Tapia eta Leturia a Txuma Murugarren, Rafa Rueda o Bide Ertzean- que recombinó en el álbum 'Hotsak Dantzan', cuya segunda entrega -con sorpresas varias- se halla ya en la cocina.
En el fondo, todo se halla dentro de un concepto global que Bidaurreta tiene muy claro. Pero también abierto, ya que manifiesta su intención de trabajar con creaciones de autores vascos de hace medio siglo o más, e incluso con zarzuela, para poner al día y hacer bailables conocidas melodías. En este sentido, la próxima pareja de temas con la que prevé animar el oído de los aficionados y los platos de los DJs consistirá en material de Jesús Guridi y Luis Mariano.
Natxo Artundo
Los músicos Eneko Espino y Ana Isabel Bravo. / J. ANDRADE

