Nueva jaia euskocaribeña
CULTURA
Música negra hecha por blancos dice tocar el noneto guipuzcoano Esne Beltza, inspirado por Fermín Muguruza y que estrena su debut hoy en Sopuerta
27.06.2008 - ÓSCAR CUBILLO El Correo
El grupo guipuzcoano hace gala de su aire danzón. El noneto que hoy nos ocupa brotó a la sombra de Fermín Muguruza, ex Kortatu y Negu Gorriak. «Todo empezó durante la última gira de Fermín Muguruza, con el que estábamos Lonbi, Jontron, DZ y yo -expone Xabi Solano, triki, voz y liderazgo-. La idea surgió en las esperas en los aeropuertos, en las noches en el hotel, etc. Nos emocionamos tanto que arrancamos a saco con el proyecto». A Fermín se le ocurrió su bautismo, Esne Beltza. «Viene de la contradicción. Como diría un amigo, es un oxímoron: la leche es blanca, como nosotros, pero como marcamos mucho en la música negra, pues la leche es negra. En definitiva: música negra hecha por blancos. También viene de la leche que vendían los caseros de puerta en puerta. Sacaban dinero negro y la llamaban leche negra. El nombre nos lo sugirió Fermín y la verdad es que nos gustó muchísimo».
El aire danzón de Muguruza se nota en el repertorio, según ellos deudor también de otros nombres con querencia caribeña. «Bueno, escuchamos de todo y siendo nueve en la banda... Pero a todos nos gustan los míticos, por ejemplo Peter Tosh, Specials, King Mafrundi, Marley, Luciano, los Clash...».
Romos o descarados
Además de apoyar a FM, los nueve lecheros han militado en combos vascos que van de lo romo y rutinario hasta lo efectivo y descarado: Etzakit, Lau Itzal, The Solanos, Joxe Ripiau, Rufus, Selektah Kolektiboa. Mal De Ojo, Ttak, Izotz, Karidadeko Benta, Baldin Bada, Su Ta Gar o Fjord. Promedian los 30 tacos y no son profesionales de la movida. «No, todos tenemos otros empleos: yo -dice Solano-, Jon Elizalde, Haritz Lonbide y Zigor Lampre somos profesores de música, Ion Maribeasain es fotógrafo, Sergio Ordóñez fontanero, Iban Zugarramurdi trabaja en una fábrica, Aitor Zabaleta en el transporte escolar y Pello Gorrotxategi en una empresa de sonido y iluminación».
Gracias a este último, la banda guipuzcoana contactó con el sello de Soraluze Gaztelupeko Hotsak. «No nos movimos demasiado. Teníamos muy claro que sacaríamos el disco, o con un sello o autogestionado por nosotros. Hicimos una lista y Gaztelupeko era el primero. Por otra parte, Pello, el teclista, trabaja a menudo con ellos y, a través de sus comentarios, decidimos hablarlo entre todos y tiramos adelante».
Su debut en larga duración es Made In Euskal Herria, suena con calor sintético, remite a Fermín o Joxe Ripiau por la neojaia, a Cheb Ba-lowski por lo moro, a Manu Chao y Todos Tus Muertos por lo mestizo, resuena alegre y exuberante, llega bien grabado, im-pele al baile y se rinde al reggae moderno. «¡Estamos muy contentos con él! -exclama Xabi Solano-. Es un disco con muchos estilos y colaboraciones que lleva un color muy concreto. Puedes encontrar desde un soul hasta una trikitixa tradicional. La gente nos dice que se acaba y le dan ganas de escucharlo otra vez. Eso para nosotros es el piropo más grande».
Varias letras prenden la flama borroka, vaya. «Como siempre tratan sobre la sociedad en que vivimos, de amor y sentimientos... Con todo, lo que nos gusta es que cada letra tenga más de un significado y cada persona las entienda a su modo. Creo que las letras guardan diversas interpretaciones». Casi todas son euskera, y algunas son en castellano. «Sí. En el local de ensayo salieron así».
Hoy lo estrenan en el Mendebala, el Festival de las Culturas Cantábricas de Sopuerta (gratis, 22 h). «Es la presentación y añadiremos canciones adaptadas de nuestras carreras. Será una fiesta con frescura y fuerza», dice.

