Un trabajo convincente y divertido
| Iturria: | B!Ritmos |
| Eguna: | 2008/11/27 |
B!Ritmos
jueves, 27 de noviembre de 2008
Bluedays
Una noche Llantén
Gaztelupeko Hotsak, 2008
Es de agradecer a los artífices de éste trabajo que se hayan
decidido a publicar un álbum de blues ibérico para así poder tomar el
pulso a la situación del género en estos confines. Hasta el momento,
son pocas las formaciones que han podido romper techos invisibles para
acceder a públicos más numerosos. Y si no, tiren de memoria y traten de
recordar las bandas de blues que suenen en su cabeza.
Bluedays es una formación nacida en 1997 que aglutina
a diferentes músicos vinculados a este género musical. El disco es su
segundo trabajo publicado tras Guan mor taim y fue grabado en
julio del 2007 en el restaurante Llantén de Valladolid, un popular
local de la ciudad que habitualmente programa conciertos de blues. La
actuación de aquel momento parece responder a la reputación del grupo
en el centro de la península después de haber realizado más de 300
conciertos en los últimos años.
En el estilo del grupo, tal y como recoge la información de promoción,
predomina el sonido tejano con una sólida base rítmica y briznas de
blues de Chicago. El grupo, con una trayectoria básica centrada en sus
actuaciones en directo, logra transmitir su experiencia en el devenir
de los diferentes temas, aunque es en los temas en inglés donde
seguramente atrapará más adeptos. Los temas en castellanos suenan más
fríos y distantes, quizás por la constante aclimatación del género, y
de nuestros oídos, al idioma inglés.
Por lo que respecta al apartado instrumental, el grupo interpreta
versiones con eficacia sin hacer demasiados alardes de virtuosismo pero
ofreciendo un trabajo convincente y divertido. Si el vocalista continua
por el camino de labrar una voz más blusera y sentir la vibración de
sus cuerdas metálicas en las vocales, tan sólo un poquito más,
tendremos ante nosotros una banda de las que gusta disfrutar en vivo y
de forma enlatada. Si se opta por la primera opción, un lugar más bien
pequeño, con público entregado y ganas de disfrutar, buena comida y
buen caldo, la experiencia puede ser muy positiva.
Antonio Álvarez

