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Nueva tradición


CHILLIDA-LEKU ANSORENA Y SENPERENA QUINCENA MUSICAL

MARÍA JOSÉ CANO

*Chillida-Leku se llenó ayer en el concierto de Jose Ignazio Ansorena y Joserra Senperena.*

Intérpretes: Jose Ignazio Ansorena, txistu, Joserra Senperena, piano, Kirmen Uribe, poesía, Jon Maya, baile y Andoni Egaña, bertsos. Programa: 'Artzain txirula, Belatzarena, Bitartean heldu eskutik, Xera jostakina, Haur jolasa, Ahaide delezius huntan, Zoro dantza, Kulun kulun, Manteli y Felix gogoan.Fecha: 17-VIII-04. Lugar: Chillida-Leku. Asistencia: Lleno. Bises: Arizkun y una dantza.

Chillida-Leku colgó el cartel de no hay entradas en el segundo de sus Martes, centrado ayer en obras para txistu y piano. Jose Ignazio Ansorena y Joserra Senperena fueron los encargados de interpretar un programa titulado La improvisación en el que se ofrecieron diez piezas para txistu, tamboril y piano que de alguna forma recrearon la música popular vasca dándole nuevos guiños armónicos, todo ello en una velada en la que no faltó una cierta referencia poética y la dantza.

El encuentro se abrió con Artzain txirula, dos melodías que silbaban los pastores vascos y que se ofrecieron enlazadas, en la que se pudo apreciar una curiosa fusión entre la melodía, tradicional, y las armonías más cercanas al jazz elaboradas por el piano. Esta obra fue, quizá, la que mejor pudo resumir la tónica general del concierto, que contó con piezas más interesantes que otras. Belatzarena, por ejemplo, tuvo un tratamiento más interesante del piano que la pieza anterior, mientras que la inspirada en lo que escribió el poeta Kirmen Uribe a su hermana drogadicta, Bitartean heldu eskutik, pecó de excesiva sencillez tanto en el aspecto melódico como en el armónico.

Éste fue, quizá, el único aspecto a mejorar del encuentro de ayer, la validez compositiva de las piezas interpretadas. Hubo algunas como Xera jostakina y Haur jolasa que si bien tenían relación con el mundo infantil, fueron también demasiado sencillas en su concepción. Otras, como Ahaide delezius huntan, inspirada en una obra del poeta vasco Etxaun, resultaron sin embargo, más interesantes. Su construcción, con un ritmo curioso y más lenta, fue más atractiva.

El concierto también incluyó obras más claramente folklóricas, como Zoro dantza, muy rítmica y pegadiza, o Kulun kulun, inspirada en dos melodías recogidas por el Padre Donostia muy tradicionales y cercanas a la canción de cuna. Las dos piezas, tan contrastadas en carácter como parecidas en estilo, combinaron melodías atractivas con armonías muy típicas del folklore vasco.

El encuentro se completó con Manteli, una pequeña suite estructurada en tres tiempos. El primero, un zortziko, fue una interesante muestra de la música de la Ilustración. La obra tuvo muchos alicientes, entre ellos la dantza de los hermanos Maya en el segundo movimiento. Tras esta obra llegó un sentido Felix gogoan, un recuerdo al montañero Felix Iñurrategi que incluyó unos bertsos recitados por Andoni Egaña a ritmo de blues.

Ansorena con el txistu y el tamboril y Senperena al piano formaron un perfecto tándem a lo largo de todo el concierto, ofreciendo unas expresivas lecturas de todas las piezas. Su labor fue tan aplaudida por el público que decidieron regalar dos propinas. La primera, Arizkun, incluía la Sagar dantza y la Mutil dantza. El concierto terminó con una improvisación compartida entre todos los intérpretes del mismo.