“Bilbop”. Gaztelupeko. Diciembre 2003

Bien podría ser éste el “disco curioso” del mes. Raro sería que salieran dos como él dentro de la producción española de cada día. Jorge G. Abrisketa, Iñaki Eraeta, Eneka Albizu y Fernando Iraeta se han juramentado para hacer renacer el gusto por lo “vintage”, por la música popular de la primera mitad del siglo XX, y lo han hecho poniendo en marcha este “Bilbop” firmado por los Four Friends. En él, y con una producción de lo más destacable, se mira al pasado con tantos tintes de nostalgia como de respeto y se traza una línea imaginaria que une, como en un pasatiempo de figuras escondidas, aquel pasado glamouroso con la estética más habitual de hoy en día.
Piezas de swing, blues o bossa se ven entremezcladas con elementos rockeros, bases sincopadas y un trabajo instrumental acertadamente medido.
Lo ofrecido queda así como música de club, de ambiente “retro” pero con una concepción lo suficientemente dinámica como para que no se quede en la mera imitación. El sonido, elegantísimo, no pretende rememorar, pero sí premia el concepto acústico de una pequeña formación sobre un pequeño escenario. Todo junto colabora a que el disco sea una delicia que, en treinta y siete minutos, pone de manifiesto que los medios tiempos instrumentales pueden ser abordados aún con gusto y elegancia.
El peso melódico de la guitarra abunda en un sonido limpio, muy jazzie, y ejerce de conductor en un proyecto que, en principio, no deja espacios a la improvisación. Ello determina que Four Friends no sea un grupo de jazz, sino más bien un entretenido proyecto que ejerce de máquina del tiempo con el reloj marcando las horas al revés.
Embriagador.
E.P.
|