Se inicia con libros de bolsillo de Itoiz, Ramones, The Clash y Public Enemy
Andrés Portero Bilbao
Son libros de bolsillo y divulgativos, pero marcados por la perspectiva del autor
Están escritos por Jon Eskasibel, Gotzon Hermosilla, Paddy Rekalde y Asier Leoz
BOSGARREN HARIA es el título de la colección de libros puesta en marcha por el sello euskaldun Gaztelupeko Hotsak, cuyo objetivo es «llenar el hueco» que existe en el panorama literario en euskera relacionado con la música más actual. La colección se inaugura con cuatro libros de bolsillo escritos sobre grupos ya míticos como The Clash, Itoiz, Public Enemy y Ramones.
Música para leer. Con este slogan presentan desde Gaztelupeko Hotsak Bosgarren haria (la quinta cuerda), «una colección de libros amenos, fáciles de leer, ilustrados y con traducciones al euskara de letras de canciones». Son libros de bolsillo y divulgativos, pero marcados por la perspectiva del autor. Los cuatro primeros volúmenes de la colección están escritos por cuatro escritores y periodistas muy aficionados a la música. Son Jon Eskasibel, que firma Itoiz, hari xingle bat; Gotzon Hermosilla, autor de Ramones, familia maitagarria; Paddy Rekalde, responsable de *The Clash. Punk, rock´n´roll & reggae matxinada*; y Asier Leoz, que ha escrito Public Enemy. Beltzegi, indartsuegi.
Se trata de libros sobre grupos y cantantes que constituyen nuestra fonoteca colectiva. Libros que en algunos casos permitirán un acercamiento primerizo al músico y en otros constituirán un tratamiento más profundo. La música es para escuchar pero, al mismo tiempo, hablamos, comentamos sobre lo que escuchamos. Continuamente intercambiamos opiniones sobre éste o el otro tema, sin saber siquiera porqué nos gusta esta canción y la otra nos deja indiferentes, destacan desde Gaztelupeko Hotsak, cuyo objetivo con esta colección no es publicar una serie de terribles textos teóricos sino, con la ayuda de entendidos y aficionados, crear una visión histórico-crítica sobre lo que escuchan nuestros oídos, para completar el conocimiento de nuestro bagaje sonoro, concluyen.
|