ATERKINGS : Devoran el rock and roll
OSCAR CUBILLO (El Correo, Ruta 66)
Dios salve a los Aterkings. De Markina, pues. El mejor grupo de la escena vasca de ahora mismo. El mejor grupo de rock euskaldun, por cantado en euskera, de toda la historia. Un grupo (salvaje) de amigos que rezuman actitud fuera de duda, eternas ganas de bronca y energía para parar un tren.
Da la sensación de que en ellos se cumple el tópico de los fans de las zonas rurales que idealizan la movida, sorben sus discos favoritos hasta el tuétano, disfrutan de ellos desde la planta de los pies hasta la cima del alma, y los reproducen con intensidad y credibilidad incontestables.
Los Aterkings son un ejemplo a seguir. Si existiera justicia en este mundo, su influencia en el panorama vasco debería ser tal que multitud de patrullas
noveles deberían encerrarse en sus locales para rockear con las ganas que ponían los Stooges y los Pleasure Fuckers, los combos australianos y los escandinavos, Little Richard y los Sonics, y así hasta completar la lista de los mejores.
Nunca olvidaré la primera vez que les caté. Sucedió en el sótano de la pizzería Xurrut de Gorliz, cuando telonearon a unos yanquis guais pero hoy olvidados. Los Aterkings se los comieron. Los arrasaron ataviados con camisetas de los Ramones, exhibiendo el grueso blindaje de los Pleasure Fuckers, fagocitando versiones de manual y montando el espectáculo con
Goiko, el líder, en primera línea del frente, pegándose con uno de los guitarristas, tropezando en un charco cervecero pero sin perder el hilo de la canción a pesar del batacazo y, lo más de lo más, brincando con las cuatro extremidades en aspa y, en una fugaz décima de segundo, poniendo careto alucinado a un fotógrafo que localizó al inicio del despegue.
Total, en efecto.
Ellos se consideran incomprendidos. En los garitos de su zona no les permitían actuar porque no eran ‘reivindicativos’ (uno, que se entera de todo). Sin embargo, su suerte no podía sino cambiar y aquí los tenemos, entrándole a machete a un CD oficial que sigue a una maqueta rock-a-roller y a unos bolos desatados, como el de teloneo bilbaíno en la última visita de
los Gluecifer noruegos. “No es porque lo digamos nosotros, ¡¡pero nos los comimos!!”, han comentado en la intimidad. No hay como la fe en uno mismo.
Sin complejos
Y ahora, sin complejos, con las ideas muy claras y con ganas de devorar el mundo, los Aterkings, nacidos en 2000, dan el paso definitivo en su fornido debut, registrado en los sobresalientes estudios Tío Pete de Urduliz, lujosa
infraestructura que los de Markina han utilizado premeditamente para obtener un álbum sucio, guitarrero, a ritmo de rock and roll, con abrasión garajera y exposición carnal.
La rodaja se titula **Rock ‘N’ Roll** y no le sobra ni una letra. El listado, con más vascuence que inglés y castellano, transita por los senderos de gloria de los Raunch Hands más canallas (‘R&R At Night’), los Nomads más
cool (‘Kasurik ez’), la chulería que no se oía en euskera desdelos tiempos de Gari en Hertzainak (‘Bakarra’), el ingenuo halo rockero de los Ramones (‘I Wanna Stay With You’), el caos cabezón de los New Bomb Turks (‘Pintan bastos’) y el blues sangrante de Stooges (‘Excitation’). Ya veis, un repertorio agotador que Goiko -el líder, ya sabéis- entona ora rabioso y
gritón, ora tontamente vacilón. **Let’s rock!!**
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