Pablo CABEZA
CRITICO MUSICAL
A Borja Estankona le gusta engañar al silencio. Le deja estar, se calma, y lo rompe con un rasgado de guitarra que no es un Sol o un Re m, donde la púa suena entre el metal con borde y el nailon de chocolate. Recuerda el espíritu de sellos como Windham Hill Records y a músicos del perfil de William Ackerman o a Higher Octave Music con artistas como Craig Chaquico. Lo que le sitúa entre lo que hace años fue terreno new age y lo que ahora simplemente sería vanguardia, ruptura o, incluso, terreno indie.
Con todo, Arean es más pop incluso rock que las referencias apuntadas, donde los instrumentales son la guía. Borja Estankona toca con clase y formación técnica, pero también aporta un hilo melódico donde la palabra es inspirada metáfora y el lenguaje un gesto austero sin descifrar. Arean podría girar con Anari, pero, en realidad, es una propuesta única en Euskal Herria. Nueve canciones húmedas, de frágil textura vocal y fuerte expresividad instrumental que busca aliento en un mercado sin oxígeno. -
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